Publicado por: Juan Carlos Betancur
2026-08-14 | 11:50 p. m. |
Germán Andrés Somoyar Duarte, pediatra de la Clínica Panamericana de Apartadó, se convirtió en uno de los rostros de la solidaridad durante el terremoto que sacudió a Colombia. En medio del caos, regresó para ayudar a rescatar a dos bebés que estaban bajo atención médica.
El terremoto que golpeó a Colombia el lunes 10 de agosto dejó escenas de angustia, edificios afectados y miles de personas buscando ponerse a salvo. Sin embargo, en medio del miedo también aparecieron historias que recuerdan el compromiso de quienes tienen la misión de cuidar la vida.
Una de ellas ocurrió en Apartadó, Antioquia, donde el pediatra Germán Andrés Somoyar Duarte, de la Clínica Panamericana, enfrentó uno de los momentos más difíciles de su carrera.
Cuando comenzó el movimiento sísmico, la prioridad fue proteger al personal médico y a los pacientes. Pero entre quienes necesitaban especial atención estaban los bebés hospitalizados.
Somoyar decidió actuar.
“La prioridad eran los bebés”
El médico, especialista en Pediatría de la Universidad Nacional de Colombia, trabaja en la Clínica Panamericana Zona Franca de Urabá, en Apartadó. Su experiencia incluye atención pediátrica y áreas relacionadas con neonatología.
Durante la emergencia, el pediatra participó en el rescate de dos bebés, una acción que posteriormente relató a medios de comunicación.
La FM informó que Somoyar contó cómo logró rescatar a los pequeños después del terremoto. La historia rápidamente llamó la atención por la dificultad de atender a recién nacidos mientras una emergencia de esta magnitud obligaba a evacuar las instalaciones.
En situaciones como esta, cada minuto resulta determinante. Los bebés requieren cuidados especiales y no pueden simplemente ser trasladados como cualquier otro paciente. Necesitan protección, vigilancia y, en muchos casos, mantener condiciones adecuadas para su respiración y temperatura.
Por eso, la evacuación se convirtió en una operación especialmente delicada.
Un médico frente al miedo
Mientras muchas personas buscaban salir de los edificios afectados, el pediatra tenía una preocupación diferente: los pacientes que dependían de él.
Las imágenes y relatos relacionados con la emergencia mostraron a profesionales de la salud atendiendo a los más pequeños en medio de las condiciones generadas por el terremoto.
Somoyar se convirtió así en uno de los rostros que representan a cientos de médicos, enfermeros y trabajadores de la salud que continuaron cumpliendo su labor mientras también enfrentaban el temor provocado por el movimiento de la tierra.
Su historia no solamente habla de un rescate. También muestra la responsabilidad que asumen diariamente quienes trabajan en hospitales y clínicas.
Germán Somoyar, un pediatra dedicado a los niños
La trayectoria profesional de Somoyar está estrechamente relacionada con la atención infantil.
De acuerdo con la información disponible sobre su ejercicio profesional, es médico cirujano y especialista en Pediatría de la Universidad Nacional de Colombia. También ha desarrollado su labor en la Clínica Panamericana de Apartadó y cuenta con experiencia en neonatología, además de otras áreas de atención pediátrica.
En su perfil profesional destaca precisamente la atención integral de los niños y el acompañamiento a sus familias.
Durante el terremoto, esa vocación adquirió una dimensión diferente.
Ya no se trataba de una consulta médica habitual ni de una jornada normal en la clínica. Era una emergencia en la que el personal sanitario debía tomar decisiones rápidas para proteger a sus pacientes.
Una historia que representa a muchos héroes
El nombre de Germán Somoyar ha comenzado a circular como uno de los ejemplos de profesionales de la salud que respondieron ante la emergencia.
Pero detrás de su historia también están enfermeros, auxiliares, médicos, camilleros, personal administrativo y trabajadores de emergencia que permanecieron al lado de los pacientes mientras el país enfrentaba las consecuencias del terremoto.
En medio de una tragedia que dejó destrucción y dolor, la imagen de un médico preocupado por sacar a salvo a dos bebés representa una de las caras más humanas de la emergencia.
Porque cuando todo temblaba, para quienes estaban al frente de la atención médica había una prioridad que permanecía firme: proteger la vida.




