El candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, anunció que su campaña presentará impugnaciones sobre cerca de 33.000 mesas de votación en todo el país tras conocerse los resultados preliminares de la segunda vuelta presidencial.
Durante una declaración pública, Cepeda señaló que el preconteo divulgado por las autoridades electorales constituye únicamente un resultado preliminar y no representa el resultado oficial ni definitivo de la elección presidencial.
“Hemos llegado a la última instancia de esta campaña electoral con la más estrecha diferencia en votos que registre cualquier elección de segunda vuelta en la historia electoral colombiana”, afirmó el candidato.
El dirigente político destacó que tanto el Pacto Histórico como la Alianza por la Vida mantendrán su actuación dentro de los principios democráticos mientras se desarrolla el proceso de escrutinio.
“Todas y todos nuestros dirigentes somos demócratas. Lejos de nosotros el autoritarismo y la arbitrariedad”, manifestó.
Según explicó Cepeda, el equipo jurídico y de vigilancia electoral de la campaña iniciará la revisión detallada de miles de mesas de votación en diferentes regiones del país. Para esta labor contarán con el acompañamiento de abogados, apoderados y testigos electorales encargados de verificar actas, formularios y demás documentos electorales durante la etapa oficial de escrutinio.
El candidato también hizo un llamado a los integrantes de su organización política para permanecer atentos al proceso de verificación de resultados y garantizar el seguimiento a cada una de las reclamaciones que serán presentadas ante las autoridades electorales competentes.
De acuerdo con lo expresado por Cepeda, la posición definitiva de su campaña frente al resultado de la elección se adoptará una vez concluya el escrutinio oficial y se resuelvan las verificaciones correspondientes.
“Una vez se produzca el escrutinio y su resultado final, y se hayan hecho las verificaciones correspondientes, reconoceremos el resultado oficial”, concluyó.
El proceso de escrutinio es la etapa en la que las autoridades electorales revisan y consolidan oficialmente los resultados de las mesas de votación, atendiendo reclamaciones e impugnaciones presentadas por campañas, partidos políticos y testigos electorales.




