Médicos, enfermeros y estudiantes realizaron un nuevo plantón para exigir pagos pendientes y garantías para la atención en salud
La crisis financiera que enfrenta el Hospital Alma Máter volvió a llevar a trabajadores de la salud, estudiantes y personal médico a las calles. Con pancartas, arengas y llamados urgentes al Gobierno nacional, diferentes sectores del centro asistencial realizaron un nuevo plantón para exigir el pago de las millonarias deudas que mantienen varias EPS con la institución.
La manifestación reunió a médicos generales, especialistas, enfermeros, estudiantes de medicina y trabajadores administrativos, quienes advirtieron sobre las consecuencias que la falta de recursos está generando tanto para el funcionamiento del hospital como para la formación académica y la atención de pacientes.
Según denunciaron, solo entre la Nueva EPS y Savia Salud la deuda supera los 164 mil millones de pesos, mientras que la cartera total del Hospital Alma Máter asciende actualmente a 330 mil millones de pesos.
Además de las afectaciones financieras, los trabajadores aseguran que persisten retrasos en el pago de salarios y prestaciones.
De acuerdo con lo expuesto durante la jornada, a médicos, enfermeros profesionales y especialistas les adeudan parte del salario correspondiente a marzo y la totalidad del mes de abril. También señalaron incumplimientos en pagos relacionados con seguridad social y ARL.
Uno de los puntos que más preocupa a la comunidad académica es la decisión de suspender, a partir del próximo primero de junio, las rotaciones de estudiantes de medicina, debido a que el hospital asegura no contar con las garantías necesarias para continuar con los procesos de formación.
La situación también ha comenzado a impactar algunos servicios médicos. El pasado 15 de mayo, profesionales del hospital informaron que se suspenderían servicios no esenciales en áreas como consulta externa, cirugía ambulatoria y procedimientos programados o electivos.
Durante la protesta, los participantes solicitaron al Gobierno nacional garantizar un flujo constante de recursos que permita estabilizar financieramente la institución y evitar mayores afectaciones en la prestación de servicios de salud.




