Publicado por: Juan Carlos Betancur
2026-08-21 | 11:15 a. m. |
La ANLA autorizó de manera transitoria elevar el nivel del embalse desde la cota 408 hasta los 420 metros sobre el nivel del mar para aumentar las reservas de agua y fortalecer la generación eléctrica durante la temporada seca
La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) autorizó a Hidroituango elevar temporalmente el nivel de su embalse desde la cota 408 hasta la cota 420 metros sobre el nivel del mar, en una medida orientada a aumentar las reservas de agua frente a las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño.
La decisión fue adoptada mediante una resolución firmada el 20 de agosto de 2026 y anunciada públicamente este viernes 21 de agosto por el ministro de Ambiente, Fabio Arjona. La autorización busca permitir que el embalse almacene mayor cantidad de agua antes de los meses en los que se prevé una reducción de los caudales.
Una autorización temporal y bajo monitoreo
La ANLA estableció que la autorización tiene carácter transitorio y estará sometida a seguimiento permanente.
La medida permanecerá vigente hasta que se cumplan dos condiciones: que el Ideam comunique oficialmente la finalización de las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño y que la autoridad ambiental verifique una recuperación sostenida, durante al menos 30 días, de las condiciones de precipitación y del régimen hidrológico de la cuenca del río Cauca.
La resolución también establece como fecha máxima de vigencia el 31 de julio de 2027, momento en el que cesarían automáticamente sus efectos.
La operación podrá ser ajustada o suspendida si se presentan situaciones que puedan afectar las captaciones, la calidad del agua, los ecosistemas o las comunidades, así como ante alertas hidráulicas o geotécnicas.
¿Por qué es importante llegar a la cota 420?
Hidroituango fue diseñado para alcanzar una capacidad útil máxima correspondiente a la cota 420 metros sobre el nivel del mar.
Durante los últimos meses, la posibilidad de utilizar esa capacidad cobró importancia ante las advertencias sobre una temporada de menores lluvias y el riesgo de disminución de los aportes hídricos al sistema eléctrico.
En mayo, la ANLA había aclarado que Hidroituango contaba con las autorizaciones ambientales necesarias para realizar las acciones encaminadas a alcanzar su capacidad útil máxima, aunque debía cumplir los compromisos ambientales establecidos en la licencia.
Posteriormente, EPM confirmó que la ANLA había dado vía libre para llevar el embalse hasta la cota 420, una medida considerada estratégica para aumentar las reservas de agua ante el fenómeno de El Niño.
Hidroituango, una pieza clave para el sistema energético
La posibilidad de almacenar más agua busca fortalecer la capacidad de generación hidroeléctrica durante los periodos de bajos caudales.
Hidroituango es uno de los principales proyectos de generación del país. De acuerdo con información divulgada por la propia sociedad Hidroituango, la central aporta cerca del 12 % de la energía que consume Colombia y representa más del 20 % de la capacidad hidroeléctrica de Antioquia.
El objetivo de elevar el embalse es, por tanto, contar con una reserva adicional que pueda ser utilizada durante los meses de menor disponibilidad hídrica.
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, había solicitado previamente aumentar la capacidad de almacenamiento de Hidroituango como una medida preventiva frente al denominado “SuperNiño”, escenario de alta variabilidad climática que podría afectar la disponibilidad de agua para generación eléctrica.
La decisión llega en medio de advertencias por El Niño
La autorización de la ANLA se produce mientras las autoridades y el sector energético preparan al país para un posible periodo de condiciones secas.
La medida pretende anticiparse a una eventual disminución de los caudales del río Cauca y permitir que parte del recurso hídrico disponible pueda ser almacenado antes de que las condiciones sean más críticas.
El ministro de Ambiente destacó que Hidroituango es una infraestructura estratégica para Colombia y señaló que las decisiones sobre su operación deben estar sustentadas en criterios técnicos, ambientales y de seguridad.
La autorización representa así un nuevo paso para que la central pueda utilizar plenamente su capacidad de almacenamiento, aunque bajo condiciones ambientales y de monitoreo definidas por la autoridad.




