Motos de Tránsito vandalizadas, cámaras derribadas y enfrentamientos con la fuerza pública alteraron el orden público en varios sectores de la ciudad
Lo que había sido una jornada electoral tranquila en Cali terminó marcada por graves alteraciones al orden público durante la noche de este domingo, luego de que se registraran disturbios en varios sectores del oriente de la ciudad, una hora después del cierre de las urnas.
Según reportes preliminares, los desmanes comenzaron en el sector de Puerto Rellena y posteriormente se extendieron hacia otros puntos estratégicos, entre ellos el puente de Alfonso López y los alrededores de la Institución Educativa Nuevo Latir.
Durante los hechos, varios grupos de personas protagonizaron enfrentamientos con unidades de la Policía Nacional y de la Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO), generando momentos de tensión entre residentes y conductores que transitaban por la zona.
Las autoridades también reportaron actos vandálicos contra bienes públicos. Entre los daños registrados se encuentran motocicletas pertenecientes a los agentes de Tránsito que fueron atacadas, así como cámaras de foto-detección que resultaron derribadas o afectadas durante los disturbios.
Las alteraciones impactaron la movilidad en diferentes corredores viales del oriente caleño, donde fue necesario implementar cierres temporales y desplegar operativos de control para evitar una mayor escalada de violencia.
Aunque durante la mayor parte del día las elecciones se desarrollaron con normalidad y sin incidentes de consideración, los disturbios ocurridos durante la noche obligaron a reforzar la presencia de la fuerza pública en los sectores afectados.
Las autoridades avanzan en la recopilación de videos, testimonios y demás elementos probatorios para identificar a los responsables de los actos vandálicos y determinar las afectaciones definitivas ocasionadas durante la jornada.
Mientras continúan las investigaciones, las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía a mantener la calma, respetar los bienes públicos y resolver cualquier diferencia por las vías institucionales y pacíficas.




